
Contenido elaborado por el equipo del Centre de dia Vilamarí y revisado por Álex Arroyo, neuropsicólogo especializado en envejecimiento y demencias. Última actualización: octubre de 2026.
La ansiedad y la depresión en mayores pueden pasar desapercibidas al principio. Aprender a reconocerlas permite actuar a tiempo y mejorar su bienestar.
La ansiedad y la depresión también afectan a las personas mayores
Aunque se tiende a normalizar ciertos cambios de ánimo en la vejez, la realidad es que la ansiedad y la depresión en mayores no son una parte inevitable del envejecimiento. Son alteraciones emocionales reales, con impacto en la salud y la calidad de vida, y merecen ser atendidas con la misma seriedad que cualquier otro problema médico.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2023 alrededor del 14,75 % de las personas de 70 años o más vivía con algún trastorno mental, sobre todo ansiedad o depresión. La OMS también estima que un 5,4 % de los mayores de 70 años tuvo depresión ese mismo año. Además, advierte de que estos problemas a menudo no se reconocen ni se tratan, y de que el estigma hace que muchas personas no pidan ayuda.
Más allá de la tristeza o los nervios del día a día
Es natural tener días bajos o sentir nervios ante ciertos cambios. Pero cuando estas emociones se vuelven persistentes, intensas o interfieren con las actividades cotidianas, conviene prestar atención.
En los mayores, la depresión puede no expresarse con llanto o tristeza visible. A veces aparece como apatía, irritabilidad, quejas físicas constantes o un cansancio excesivo sin causa aparente.
La ansiedad, por su parte, puede manifestarse como una preocupación excesiva, dificultad para concentrarse, sensación de tensión continua o miedo a salir de casa.
Reconocer que estas manifestaciones tienen un origen emocional es el primer paso para poder abordarlas.
Primeros signos que conviene observar con atención
Detectar los primeros indicios de ansiedad y depresión en mayores no siempre es fácil. Muchas señales se confunden con el envejecimiento natural o con efectos secundarios de medicamentos. Por eso es importante observar los cambios con atención y sin prejuicios.
Cambios pequeños que pueden ser un aviso
Un cambio repentino en los hábitos de sueño, una disminución del apetito, una actitud más cerrada o una pérdida de interés por actividades que antes disfrutaba pueden ser señales tempranas.
También es habitual que la persona comience a evitar el contacto con otros, muestre menos iniciativa o se queje de dolencias físicas sin explicación médica clara.
Estas señales no deben interpretarse como «cosas de la edad», sino como una posible forma de expresar un malestar emocional que no siempre se verbaliza. Estar atentos y abrir espacios para la conversación puede ayudar a detectar el problema a tiempo.
Ansiedad y depresión: cómo pueden notarse
Esta tabla resume cómo suelen manifestarse cada una. Es orientativa: sirve para observar mejor, no para diagnosticar.
| Aspecto | Ansiedad | Depresión |
|---|---|---|
| Emociones | Preocupación excesiva, nerviosismo. | Tristeza o pérdida de interés y de disfrute en lo que antes gustaba. A veces sin llanto visible. |
| Pensamiento y concentración | Dificultad para concentrarse. | Dificultad para concentrarse, sentimientos de culpa o de poca valía, desesperanza ante el futuro. |
| Conducta | Miedo a salir de casa, evitar situaciones. | Apatía, irritabilidad, menos iniciativa, alejarse de los demás. |
| Cuerpo y sueño | Sensación de tensión continua. | Cambios en el sueño y en el apetito, cansancio excesivo, quejas físicas sin causa médica clara. |
Algunos de estos signos, como la apatía o los problemas de concentración, pueden aparecer también en otras situaciones de salud, incluida la demencia. La OMS señala que la demencia puede causar síntomas de depresión. Por eso es importante que lo valore un profesional.
Factores que pueden contribuir al malestar emocional en esta etapa
El contexto vital influye profundamente en la estabilidad emocional. Para muchas personas, la vejez trae consigo situaciones que pueden favorecer la aparición de ansiedad y depresión, sobre todo si no se abordan con el apoyo o acompañamiento adecuado.
Aislamiento, pérdidas y cambios que impactan en lo emocional
La pérdida de personas cercanas, los cambios físicos, la jubilación o la disminución de autonomía pueden generar una sensación de vacío, inseguridad o falta de propósito.
Además, el aislamiento social y la soledad, especialmente en personas que viven solas o que han reducido su red de apoyo, están entre los factores de riesgo que señala la OMS.
También influyen los diagnósticos médicos crónicos, el miedo a perder la memoria o la frustración por no poder hacer lo que antes era sencillo.
Comprender estos factores no solo ayuda a prevenir, sino también a acompañar con más empatía.
Cómo acompañar y cuándo pedir ayuda profesional
Detectar que alguien cercano puede estar pasando por un episodio de ansiedad o depresión en la vejez es una oportunidad para actuar y no dejar que el malestar se cronifique. La buena noticia es que se puede tratar.
Dar el primer paso sin juzgar ni forzar
Hablar del tema requiere tacto. Lo ideal es abrir una conversación desde la calma y la preocupación genuina, sin minimizar ni dramatizar. Escuchar y validar lo que la persona siente, y ofrecer ayuda sin imponer, son formas eficaces de acercarse.
Consultar con un profesional de la salud, como el médico de familia o un psicólogo, permite evaluar la situación con objetividad y establecer un plan si es necesario.
A veces bastan pequeños cambios o acompañamiento emocional para que la persona recupere estabilidad. En otros casos, puede ser recomendable iniciar una terapia o, en ciertos contextos, valorar un tratamiento farmacológico. Esa decisión corresponde siempre a un profesional sanitario.
Si la persona habla de morir o de hacerse daño
Si en algún momento dice que no quiere vivir, habla de morir o de hacerse daño, no lo dejes pasar ni la dejes sola. Si hay un peligro inmediato, llama al 112. También puedes llamar a la línea 024, el servicio gratuito del Ministerio de Sanidad de atención a la conducta suicida, disponible las 24 horas, tanto para quien lo está pasando como para sus familiares y allegados. Más información en la web oficial de la línea 024.
Preguntas frecuentes
¿Es normal estar triste o ansioso por hacerse mayor?
No. Es normal tener días bajos o preocupaciones puntuales, pero la ansiedad y la depresión no son una parte inevitable del envejecimiento. Si el malestar se mantiene o afecta a la vida diaria, conviene consultarlo.
¿Qué señales pueden indicar depresión en una persona mayor?
Según la OMS, entre los síntomas están el ánimo bajo o la pérdida de interés y de disfrute, la dificultad para concentrarse, la culpa o la poca valía, la desesperanza, los cambios en el sueño y el apetito, y el cansancio. En los mayores puede aparecer también como apatía, irritabilidad o quejas físicas sin causa clara.
¿La depresión en mayores tiene tratamiento?
Sí. La OMS indica que existe tratamiento eficaz para la depresión leve, moderada y grave. Las terapias psicológicas son la primera opción y, en casos moderados o graves, pueden combinarse con medicación. El tratamiento lo decide siempre un profesional sanitario tras valorar cada caso.
¿A quién acudo primero?
Lo más habitual es empezar por el médico de familia o por un psicólogo, que podrán valorar la situación y orientar los siguientes pasos.
¿Puede ayudar un centro de día?
Un centro de día no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento médico o psicológico. Pero puede ofrecer rutina, actividades y compañía, y contribuir a reducir el aislamiento, uno de los factores de riesgo que señala la OMS.
¿Quieres saber cómo cuidamos el bienestar de las personas mayores?
Hablar de salud emocional en la vejez es una forma de cuidarnos mejor. Detectar los primeros signos y acompañar con sensibilidad puede cambiar por completo la experiencia de quien lo sufre.
En el Centre de dia Vilamarí, en L’Eixample (Barcelona), acompañamos a cada persona con un enfoque profesional, humano y personalizado. Si quieres conocer el centro y a nuestro equipo, solicita una visita o llámanos al 623 062 242.
Fuentes
- Organización Mundial de la Salud. Mental health of older adults (ficha informativa). Consultada el 23/10/2026.
- Organización Mundial de la Salud. Depressive disorder (depression) (ficha informativa). Consultada el 23/10/2026.
- Ministerio de Sanidad. 024. Línea de atención a la conducta suicida. Consultada el 23/10/2026.
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.